Lentitud mental

En verano se puede permitir uno esas licencias. Hasta mantener la inteligencia en los niveles del sopor de la siesta. Sin corbata, en bañador o bermudas, con gorrita de pescador, el mundo es menos solemne y lo que en el debate del estado de la nación sería una grosería, con el intelecto amodorrado de veraneante cualquier bobada puede ser tomada como gracieta. M.Saco
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